Agrupación Musical Santísimo Cristo del Calvario de Ubrique.

Este Domingo de Ramos quedará grabado en la memoria de todos los ubriqueños, no solo por la belleza de ver a La Borriquita recorrer nuestras calles, sino por el ejemplo de entrega, profesionalidad y amor a la música cofrade que nos regaló la Agrupación Musical Santísimo Cristo del Calvario de Ubrique. A pesar de ese aguacero impresionante, que habría frenado a cualquiera, vosotros no dudasteis ni un segundo. Con los instrumentos mojados, los trajes empapados y el viento en contra, seguisteis tocando con el alma. Ese momento fue más que una procesión: fue un acto de valentía, compromiso, profesionalidad y sentimiento verdadero. Porque para vosotros, la música no es solo notas: es fe, es emoción, es entrega absoluta al pueblo que os admira y os aplaude.